El título de la entrada tienen que ver con que he estado a puntito de abandonar y regresar a casa en tren o en bus. Han pasado cosas desde la última entrada, tantas que se me hace difícil hilvanar los sucesos cronológicamente. Lo cierto es que este viaje ha sido, está siendo muy físico y estoy bastante cansado. A ello añado el desgaste psicológico por mor de los muchísimos problemas que he estado teniendo, especialmente en Francia. La llegada o salida de las poblaciones se hace tan problemáticas, tan penitentes que se te llena la boca de pecados. Llegar a Perpiñán me supuso andar unos 20 km. más que a un coche o a una moto. Todo son prohibiciones para el ciclista y mi buena amiga la YIPI me marca los caminos que le indica el navegador pero desconoce si tal o cual vía rápida es permitida. Me he encontrado en medio de una vía prohibidísima y los conductores me comían. Dicho sea de paso, no hay en todo el mediterráneo una sola persona que al volante no se crea un ser superior. Son los tipos más mal educados que he visto. En fin que el estrés acumulado es muy grande y para rematar la entrada en España a través de Port Bou fue una subida de montaña que manda carallo. Sufrí como un perro, calor, sudor y paciencia pero llegué. Hubiese muerto en el intento. Eso sí, después de entrar en España pase de volver a subir cuestas y tome la decisión seria de abandonar y abortar el resto del viaje por España.
En Port Bou compre planos de Cataluña para ver la salida mejor hacia
Castilla pero es alucinante la encrucijada de vías y carteras. Mientras llegaba
y no a Barcelona fue repensando el tema y como me daba mucha pena dejarlo tome
la decisión siguiente: Llegar en tren a Zaragoza y continuar en bici desde ahí.
Le tenía muchas ganas a la zona del Ebro y en esas estoy. Hoy he pedaleado
mucho y he llegado hasta cerquita de Calahorra. Mañana pretendo enlazar con el
Camino Francés en Logroño y continuar hasta Galicia. Esa fue finalmente mi decisión
y en este momento vuelvo a estar contento y bastante más animado.
Gracias, Yeray, gracias Ángeles por vuestro apoyo. Lo creáis o no eso
también es un empujón.
Os comentaba cosas del Mediterráneo. No se lo recomiendo a nadie para hacerlo
en bicicleta. La llegada a Marsella fue horrible. El aire soplaba tanto que las
banderas que había en la zona del puerto flameaban rígidas, como plastificadas,
y ese mismo aire levantaba kilos de tierra de las obras. Mis ojos acabaron
bastante afectados.
Y como esto, montones de ejemplos pero lo de los conductores fue
determinante para mi decisión de abandonar. Sin ánimo de ponerme trágico puedo
asegurar que en muchas de las ocasiones vi mi integridad física bastante
comprometida.
Al hilo de esto recordar que no siempre lo extranjero es mejor, que hoy
mismo he comprobado que las carreteras de Navarra son geniales y, por la que
vine hoy bastante mejorcita que muchas de las nacionales francesas.
Haré especial mención a la última etapa y no solo porque fuese dura. La verdad es que los paisajes de la Costa Brava son impresionantes y aconsejables para ver y vivirlos algunos dias en un hotelito de la zona o en un camping. Hay multitud de ellos. Subir me costo Dios y ayuda pero cuando paraba para descansar y fotografiar el paisaje me quedaba encantado de lo que veía.
Como es ya habitual estos viajes son dos viajes. Este que cuento y el que se
vive, el que yo estoy viviendo, desde el interior. No sé si me atreveré a
contarlo cuando acabe, es difícil para alguien poco versado en letras explicar
como de pronto tu mente te envuelve y te pega la vuelta como a un calcetín y te
pasas horas sobre la bici visionándote más espiritualmente o soportando a tu
"Pepito Grillo" particular que te machaca una y otra vez. Y así hasta
que poco a poco vas volviendo a la realidad. Ufff, es algo "pa
vivirlo". Y como detonante de ello el cansancio, el dolor físico, la
abstracción mientras se pedalea, etc., nada de detonantes a base de las hierbas
de Manitú o similares, jajaja. Bueno, voy a creer que de verdad ando un poco
pirao.
Fotos de Las Bardenas Reales (parte, claro) en Navarra
Las formaciones rocosas son impresionantes. Me paré para ver los detalles y saque alguna foto más de cerca. ¡Qué cosas hace el tiempo, la erosion del viento, la del agua...¡
Ánimo Luis !!! que ya casi estás llegando a casa!!
ResponderEliminarLo mejor de todo esto (por ser positivos, es que te das cuenta que los límites nos los ponemos nosotros.
Seguramente haya personas que no valoren el grandísimo esfuerzo que estás haciendo, pero te aseguro que otr@s sí que lo vemos y por ello te animamos a que continúes con tu meta. Siempre y cuando ello no suponga un peligro para ti.
Francia es muuuuuy especial, a veces es para darles de comer a parte. Los galos sólo respetan las bicis durante el tour de francia, que en esas semanas son muy forofos, el resto del año, como bien dices, te comen.
Lo curioso es que el ser humano es increíble cómo olvida, porque sino no tiene explicación... Quién no ha andado en bici cuando era chaval? Quién no se ha sentido libre de chaval pedaleando y descubriendo lugares que hasta ese momento parecían inalcanzables?? A veces creo que en la vida nos cruzamos con personas mega frustradas, que sólo sienten satisfacción asoballando a los demás. Qué triste.
Pero no podrán con nuestro Lobo estepario!!
Lo mejor de todo esto es que, en vez de achicarte, te has echo más grande, por dentro y por fuera Luis.
Sigue así Luis, como diría briatore: Grande Luis, grande!!
Un fuerte abrazo desde el carballal y sigue A TOPE!!!!!